martes, 13 de octubre de 2020

¡Vacúnate contra la gripe!



¡Ya llegó el otoño! Y nos tenemos que preparar para un invierno especial. Si todos los años es importante vacunarnos de la gripe si pertenecemos a un grupo de riesgo, este año la vacunación antigripal es más importante que nunca.

Desgraciadamente estamos viviendo momentos complicados debido a la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2. Como ya sabemos todos, este nuevo virus nos provoca una enfermedad respiratoria que puede volverse muy grave. Si encima nos coincide con la gripe, nuestro sistema inmune estará desbordado y tendremos más posibilidades de que la enfermedad se complique y agrave. ¡Necesitamos más que nunca estar sanos!

Por si esto fuera poco, los síntomas de la infección por coronavirus SARS-CoV-2 se confunden con la gripe. Esto supone una dificultad a mayores en el diagnóstico de la enfermedad y la consiguiente preocupación que nos puede provocar tener una sintomatología que pueda confundirse con el coronavirus.

Además, en un año normal, el sistema sanitario se ve por momentos saturado por la afluencia de pacientes con gripe. Todos recordamos las imágenes en las noticias de la situación que se da todos los años: pacientes con gripe en los pasillos de urgencias de un hospital, esperando a ser atendidos, normalmente en el pico de la epidemia de gripe en enero o febrero. Ahora tenemos a mayores el coronavirus requiriendo toda nuestra atención sanitaria y hay que intentar prevenir la gripe.

Por lo tanto, este invierno más que ningún otro, ¡no queremos empezar a tener fiebre y tos! Si evitamos la gripe evitaremos muchos problemas. ¡Y para la gripe SÍ tenemos vacuna!

La vacuna de la gripe es segura y es la medida más efectiva para evitar esta enfermedad. Así nos protegemos, protegemos a los demás y evitamos sobrecargar el sistema sanitario.

Pero, ¿que es la gripe?

La gripe es una enfermedad provocada por un virus que se transmite fácilmente y a la que estamos expuestos todos los años. Normalmente supone una incomodidad importante y convalecencia pero no reviste gravedad salvo en ciertos grupos de población más sensibles. En estos casos puede llegar a ser  grave por lo que en los grupos de población de mayor riesgo, así como en personas más expuestas al contagio, se recomienda la vacunación.

La vacuna antigripal es una vacuna de aplicación anual que protege contra el virus de la gripe. El virus que produce la gripe cada año es diferente por eso la vacuna de la gripe es distinta cada año. No es posible contraer la gripe por vacunarse, aunque raramente puede desarrollar fiebre o malestar general a las 48 horas de su administración y en el lugar de la inyección puede aparecer enrojecimiento y entumecimiento momentáneo que mejoran con frío local.


                     

Una vez recibida la vacuna la protección se desarrolla aproximadamente 2 semanas después y puede durar hasta un año.

Se recomienda la vacunación en los siguientes casos:

  • Personas mayores de 60 o más años, especialmente los de 65 años o más.
  • Personas institucionalizadas de manera prolongada (residencias de personas mayores y centros de atención a crónicos).
  • Personas de entre 6 meses y 60 años que tengan mayor riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:
    1. Niños de entre 6 meses y 2 años que nacieran prematuros (menos de 32 semanas de gestación)
    2. Mujeres embarazadas o en puerperio (hasta 6 meses tras el parto) que no se hubiera vacunado en el embarazo.
    3. Con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias
    4. Con diabetes mellitus
    5. Con hemoglobinopatías o anemia
    6. Con Hemofilia y otros trastornos de la coagulación.
    7. Con enfermedad hepática crónica
    8. Con enfermedades neuromusculares graves
    9. Inmuosuprimidos (VIH, trasplantados,...)
    10. Cáncer
    11. Implante coclear
    12. Enfermedad celíaca
    13. Enfermedad inflamatoria crónica
    14. Con trastornos o enfermedades con disfunción cognitiva como síndrome de Down, demencia,...


No se recomienda la vacunación si:

  • Si presenta fiebre o alguna enfermedad que es algo más que ”un simple resfriado” en ese momento.
  • Niños menores de 6 meses.
  • Personas con alergia grave al huevo.
  • Reacción alérgica grave a los componentes de la vacuna.
  • Si tuvo una reacción moderada o grave después de recibir una vacuna antigripal previa.
  • Si por desgracia cogieras la gripe antes de vacunarte ten en cuenta que el tratamiento de la mayoría de los casos de gripe es sintomático, centrado principalmente en reducir la fiebre y aliviar los síntomas.

 

Es importante que para evitar el contagio de la gripe:

  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico, en especial después de toser o estornudar.
  • No tocarse con las manos los ojos, la nariz y la boca.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Mientras está enfermo, evitar el contacto con población de riesgo (ancianos, inmunodeprimidos, lactantes).


 La campaña de vacunación

El día 13 de octubre se pone en marcha la campaña de vacunación 2020 y finaliza el 31 de diciembre.

Si crees que perteneces a alguno de los grupos de riesgo antes mencionados pide cita en tu centro de salud para vacunarte. Si no lo tienes claro consúltanos o consulta en tu centro médico si debes vacunarte.







 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que suele comenzar en la infancia. La mayor incidencia se da en los bebés, pero se puede dar durante toda la vida. Aún así suele mejorar con la edad, habiendo una mejoría en la pubertad y posteriormente en la madurez.

Su causa es una alteración de la sustancia que hace de cemento entre las células de la piel, lo que lleva a que ésta tenga una estructura alterada y no cumpla correctamente sus funciones de aislamiento y barrera protectora frente al exterior. Como resultado la piel se seca y es más sensible a cualquier sustancia irritante externa.


En los periodos en los que se manifiesta esta enfermedad (brotes), en la piel aparecen zonas enrojecidas y con descamación (eccemas), sequedad y picor intenso. El picor suele llevar al rascado lo que altera aún más la piel y facilita la penetración de patógenos provocando una infección local.
Los periodos en los que no se manifiestan estos síntomas se conocen como interbrotes o periodos de remisión cuya duración es variable.
Con las adecuadas medidas higiénicas y de hidratación se puede conseguir que los brotes sean más suaves y hacer más largos los periodos interbrotes.

La piel afectada en los brotes de la enfermedad suele presentar una distribución muy concreta y característica, que va cambiando con la edad, como se puede ver en la figura:


TRATAMIENTO

El tratamiento de la dermatitis es muy sencillo, pero requiere de mucha constancia. El objetivo es reducir la duración e intensidad de los brotes y espaciarlos lo máximo posible e incluso evitar que se produzcan.

Si crees que tú o tu hijo/a puede padecer esta enfermedad, es conveniente que acudas al médico para un correcto diagnóstico. Existen otras enfermedades de la piel que pueden parecerse a la dermatitis atópica que nos pueden confundir. El dermatólogo te indicará que tratamiento es más recomendable y que precauciones debes tener para reducir al mínimo la enfermedad.

Normalmente, y dependiendo de la intensidad de la enfermedad, en el momento del brote suele ser necesario aplicar un tratamiento con medicamentos específicos prescritos por el médico. Es frecuente que se prescriban cremas con corticoides. No te preocupes, los corticoides actuales son medicamentos muy seguros y eficaces que aplicados en crema no se absorben más allá de la piel, y no presentan ningún problema aplicados por el tiempo que te indica el médico. Como medida genérica para la aplicación puedes usar la regla de la falangeta: la cantidad de crema depositada formando un trazo continuo a lo largo de la última falange del dedo índice de un adulto puede tratarse una superficie de piel correspondiente a las 2 manos de un adulto. No tengas miedo, usa la crema que te indique el médico sin acortar el tiempo de uso ni aplicar menos de la necesaria.
En las zonas donde no tenga dermatitis atópica aplica la crema hidratante que usas habitualmente en el periodo entre brotes.



No descuides los periodos entre brotes. En estos periodos, al no sufrir la enfermedad, solemos relajarnos con los cuidados y no deberíamos. Es necesario cuidar la piel y tener unos hábitos adecuados para evitar la aparición de los brotes:

  • Es importante tener la piel bien hidratada. Una piel hidratada estará más sana y
    cumplirá mejor su función protectora. Para ello lo ideal es usar cremas o lociones hidratantes específicas para la atopía. Las encontrarás en tu farmacia. Pero también puedes usar otras no específicas siempre que sean hipoalergénicas o que tengan una formulación cuidada para hidratar evitando perfumes y otros componentes que pueden dar problemas. En función de la sequedad de la piel usa cremas (muy seca) o lociones (menos seca), pero siempre el producto ideal será aquel que uses diariamente. Por muy bueno que sea no será efectivo si acaba abandonado en el baño.
  • No descuides el jabón en la ducha. Un jabón agresivo va a eliminar la barrera protectora de la superficie de la piel exponiéndola a agentes externos. Usa jabones específicos para atopía, o syndets (jabones sintéticos). Al igual que las cremas es importante que sean hipoalergénicos, no contengan parabenos, colorantes o perfumes.
  • Para los niños es recomendable que la temperatura del baño sea de 30-35 ºC (evita baños muy calientes) y de no más de 15 minutos. En la ducha no te demores más de 5 minutos, para evitar una mayor deshidratación de la piel. No uses esponjas y seca el cuerpo suavemente, sin frotar, mejor con toquecitos.
  • Lo ideal es usar ropa 100% algodón y evitar lana y tejidos sintéticos
  • Evita el uso de suavizantes en la colada y aclara bien la ropa.
  • En casa elimina en lo posible el polvo y los ácaros (evitar alfombras y peluches). La habitación debe estar a una temperatura templada y bien ventilada, evita los cambios bruscos de temperatura y el ambiente seco.
  • En verano, el sol y el agua del mar, son beneficioso para la dermatitis y los eccemas, pero cuando las lesiones supuran pueden infectarse con lo que es recomendable evitarlos. Por otro lado, el cloro de la piscina reseca la piel. Es muy importante usar una fotoprotección que esté testada en pieles atópicas e hidratar con aftersun y la crema específica.
  • El frío, el viento seco y los cambios de temperatura, agravan la dermatitis
  • Tanto los padres de niños con dermatitis atópica, como los niños, debéis llevar las uñas siempre cortas y limpias para evitar lesiones (sobre todo al rascarse); evita también productos irritantes como los perfumes.
  • Es muy recomendable prolongar la lactancia materna, pues aumenta las defensas del bebé y evita alergias.
A día de hoy no existe un tratamiento definitivo para la dermatitis atópica. Suele mejorar o desaparecer con la edad, y la constancia en los cuidados es el mejor tratamiento. Es importante que pases por el médico para tenerla bien diagnosticada, y una vez conocida, integra en tus hábitos diarios los cuidados mencionados. Si tu hijo/a es quien la sufre, acostúmbralo a cuidarse él mismo en cuanto tenga edad para hacerlo, y que sea una rutina más en su higiene diaria. Es la mejor garantía para tener la dermatitis atópica olvidada.

Si necesitas más información te recomendamos la página web de la fundación Dermatite Atopique, http://www.fondation-dermatite-atopique.org/es, tiene explicaciones muy claras y sencillas que te ayudarán con esta enfermedad. 

Escuelas de atopía

En Coruña, en el Hospital Abente y Lago, tenemos la suerte de tener una de las Escuelas de Atopía que hay en España.

La escuela de la atopia es un lugar tanto para los padres como para los niños, dentro del hospital, en el que podréis contar y resolver vuestros problemas con las dificultades del tratamiento, el temor a los dermocorticoides, la falta de conocimientos y el aislamiento, que a menudo puede angustiar a padres y niños. Los niños necesitan expresarse sobre su enfermedad, su día a día, sus temores. En esta escuela de atopía encontraréis atención, consejos, profesionales con los que hablar y dispuestos a ayudaros. Allí un equipo de profesionales sanitarios estará a vuestro servicio con el fin de responder expresamente a vuestra problemática:

  • Desdramatizar la enfermedad.
  • Comprender la enfermedad y su evolución.
  • Comprender bien el por qué de la prescripción del tratamiento y seguirlo adecuadamente.
  • Comprender bien la importancia de los consejos y respetarlos debidamente: higiene diaria, aplicación del emoliente.
  • Hacer todas las preguntas pertinentes para vivir mejor la enfermedad a diario.

La educación terapéutica es muy útil para garantizar una mejor gestión de la enfermedad a largo plazo, y mejorar al mismo tiempo el seguimiento del tratamiento y la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Aprovéchala.
Podrás tener una consulta individual, donde se establecerá una relación entre en paciente o cuidador con el servicio médico,una evaluación y posterior seguimiento, o talleres colectivos donde podrás exponer tus dudas y contar tu experiencia.

Si quieres ponerte en contacto con este servicio llama al telefono 981178000 o manda un email a eduardo.fonseca.capdevila@sergas.es, médico responsable de la escuela.
Y si tienes alguna duda, ya sabes, ven y te informaremos encantados.


jueves, 14 de noviembre de 2019

¡Mantén la diabetes a raya!


La diabetes es una enfermedad crónica en la que tu cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza con eficacia. Y la insulina la necesitamos para que la glucosa de los alimentos pase a las células del organismo y se convierta en energía para que funcionen los músculos y los tejidos.

Existen varios tipos de diabetes. En la diabetes tipo I tu cuerpo no produce la insulina que necesita y tienes que aportársela mediante inyecciones diarias. En la de tipo II, más común, la insulina producida por tu cuerpo no es suficiente o no hace el efecto necesario en el organismo. En estos casos, para controlar el azúcar en sangre, suele ser suficiente una dieta sana y el aumento de la actividad física. Sólo si la diabetes de tipo II está más avanzada se necesitan necesitan dosis diarias de insulina.

En todos los casos, el objetivo es mantener unos niveles de azúcar en sangre normales, lo que te asegurará una vida normal evitando las complicaciones de salud derivadas de la diabetes.


¿Podría tener diabetes?

La diabetes se diagnostica midiendo los niveles de azúcar en sangre. Si crees que tienes varios de los síntomas de la figura, acércate a la farmacia y consúltanos o acude a tu médico.

  • La diabetes no siempre es hereditaria, pero existen antecedentes familiares, además de factores como la edad o el sobrepeso, que influyen en su aparición.

  • Es una enfermedad que exige un poco de disciplina. Sin embargo, con autocontrol, unas pautas dietéticas y de ejercicio adecuadas, además de la supervisión del médico y del farmacéutico, es posible llevar una vida normal.

  • No se trata de comer menos, sino de comer mejor:

  1. La dieta de un diabético tendrá que ser saludable, es decir, variada y equilibrada, así como baja en grasas, sal y alcohol. Los alimentos ricos en azúcar, así como los fabricados a base de cereales refinados (como bollería, pan blanco o pastas), incrementan la glucosa en sangre de forma muy rápida. Es preferible consumir cereales integrales, frutas y verduras, ya que incrementan la glucosa en sangre de forma más lenta. Es decir, se aconseja tomar alimentos con carbohidratos complejos y disminuir los alimentos ricos en carbohidratos simples, para reducir los “picos” de glucosa en sangre después de las comidas.
  2. Haz cinco comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena (si te administras insulina tendrás que tomar algo antes de acostarte).
  3. Puedes comer lo mismo que tu familia, aunque deberás ingerir en menor cantidad determinados alimentos (pasta, arroz, patatas, legumbres). Para no quedarte con hambre, esos días puedes tomar de primero una ensalada.
  4. Planifica la comida de la semana para no caer en la monotonía y cumplir con las pautas recomendadas.
  5. Si te resulta complicado todo esto disponemos en la farmacia de un servicio elaboración de dietas personalizadas. Pide cita y nuestra nutricionista te ayudará a seguir estas pautas.
  • Practica ejercicio físico todos los días (por ejemplo, caminar durante una hora). Si no puedes, porque te cansas o te duelen las piernas, hazlo gradualmente; cada día un poco más, aunque tengas que descansar o sentarte un rato.
  • Se consciente de que un buen control de la diabetes no implica sólo cuidar el azúcar en sangre. La prevención de las complicaciones asociadas a la diabetes requerirá la vigilancia y el control de distintos “signos de alerta”. Por ello, sigue las pautas de autocontrol y de tratamiento recomendadas y, en caso de observar algún síntoma que te preocupe, acude a tu médico o pregúntanos.
  • Los pies constituyen una de las partes del cuerpo que más problemas pueden causarte. Muchas veces se pierde sensibilidad en ellos, de manera que puede que no te percates de pinchazos, roces, cortes u otras alteraciones. Por lo tanto, deberás cuidarte con especial esmero para evitar la aparición de erosiones, infecciones y en último término gangrena. Revisa tus pies todos los días y consúltanos cualquier problema o duda.
  • Tan malo es tener el azúcar alto en sangre como tenerlo bajo (hipoglucemia). Los
    síntomas de niveles de azúcar bajos en sangre son muy diversos; no se presentan de igual forma en todos los diabéticos ni en cada episodio. Es importante que cada diabético sea capaz de identificar cuándo se inicia una bajada de azúcar en sangre para actuar con rapidez y autonomía. Los síntomas pueden ser, en las hipoglucemias leves o moderadas: sudoración, cosquilleos, temblor, nerviosismo, ansiedad, palpitaciones, hambre o calor. En las hipoglucemias graves: confusión, alteraciones del habla y del comportamiento, convulsiones, somnolencia o coma.

Y como siempre, ¡consúltanos si tienes alguna duda!

lunes, 14 de octubre de 2019

CAMPAÑA DE VACUNACIÓN 2019

Este año la vacunación antigripal es más importante que nunca debido a la convivencia con el SARS-CoV-2.
Es importante vacunarse dado que la vacuna es segura y efectiva y es la medida más efectiva para evitar la gripe. así nos protegemos, protegemos a los demás y evitamos sobrecargar el sistema sanitario.

Pero, ¿ que es la gripe?

La gripe es una enfermedad provocada por un virus que se transmite fácilmente y a la que estamos expuestos todos los años. Normalmente supone una incomodidad importante y convalecencia pero no reviste gravedad salvo en ciertos grupos de población más sensibles. En estos casos puede llegar a ser grave por lo que en los grupos de población de mayor riesgo, así como en personas más expuestas al contagio, se recomienda la vacunación.

La vacuna antigripal es una vacuna de aplicación anual que protege contra el virus de la gripe. El virus que produce la gripe cada año es diferente por eso la vacuna de la gripe es distinta cada año. No es posible contraer la gripe por vacunarse, aunque raramente puede desarrollar fiebre o malestar general a las 48 horas de su administración y en el lugar de la inyección puede aparecer enrojecimiento y entumecimiento momentáneo que mejoran con frío local


Una vez recibida la vacuna la protección se desarrolla aproximadamente 2 semanas después y puede durar hasta un año.

Se recomienda la vacunación en los siguientes casos: 
  • Personas mayores de 60 o más años, especialmente los de 65 años o más.
  • Personas institucionalizadas de manera prolongada (residencias de personas mayores y centros de atención a crónicos).
  • Personas de entre 6 meses y 60 años que tengan mayor riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:      
    1. Niños de entre 6 meses y 2 años que nacieran prematuros (menos de 32 semanas de gestación)
    2. mujeres embarazadas o en puerperio (hasta 6 meses tras el parto) que no se hubiera vacunado en el embarazo.    
    3. Con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias
    4. Con diabetes mellitus
    5. Con hemoglobinopatías o anemia
    6. Con Hemofilia y otros trastornos de la coagulación.
    7. Con enfermedad hepática crónica
    8. Con enfermedades neuromusculares graves
    9. Inmunosuprimidos (VIH, trasnsplantados,...)
    10. Cancer
    11. Implante coclear
    12. enfermedad celíaca
    13. enfermedad inflamatoria crónica
    14. Con trastornos o enfermedades con disfunción cognitiva como sindrome de Down, demencia,...                              

No se recomienda la vacunación:
  • Si presenta fiebre o alguna enfermedad que es algo más que ”un simple resfriado” en ese momento.
  • Niños menores de 6 meses.
  • Personas con alergia grave al huevo.
  • Reacción alérgica grave a los componentes de la vacuna.
  • Si tuvo una reacción moderada o grave después de recibir una vacuna antigripal previa

Si por desgracia cogieras la gripe antes de vacunarte ten en cuenta que el tratamiento de la mayoría de los casos de gripe es sintomático, centrado principalmente en reducir la fiebre y aliviar los síntomas.

Es importante que para evitar el contagio de la gripe:

  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico, en especial después de toser o estornudar.
  • Protegerse la boca y la nariz con pañuelos desechables (o con la parte interior del codo) cuando se tose o se estornuda.
  • No tocarse con las manos los ojos, la nariz y la boca.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Mientras está enfermo, evitar el contacto con población de riesgo (ancianos, inmunodeprimidos, lactantes).


La campaña de vacunación

El día 13 de octubre se pone en marcha la campaña de vacunación 2019 y finaliza el 31 de diciembre.

Si crees que perteneces a alguno de los grupos de riesgo antes mencionados pide cita en tu centro de salud para vacunarte. Si no lo tienes claro consúltanos o consulta en tu centro médico si debes vacunarte.

jueves, 12 de septiembre de 2019

¿QUE DEBO EVITAR COMER CON MIGRAÑA?

En general llamamos cefalea a lo que comúnmente entendemos por dolor de cabeza, y  migraña o jaqueca a tipo especial de dolor de cabeza agudo y palpitante que aparece de forma súbita acompañado en ocasiones de náuseas, vómitos y/o fotofobia que pueden durar de unas horas a varios días.

La migraña en ocasiones es una patología grave, incapacitante, cuyas crisis condicionan la vida de la persona que las sufre. En estos casos se debe acudir al médico para un correcto diagnóstico y establecer un tratamiento adecuado.

Sin embargo, cuando la migraña es leve, y como complemento al tratamiento indicado por el médico en los casos más fuertes, cuidar la alimentación nos puede ayudar a controlarla. Hay alimentos que pueden desencadenar crisis de dolor de cabeza de tipo migrañoso como el queso, chocolate, vino tinto y la cerveza. Los alimentos no pueden prevenir o curar las cefaleas pero sí pueden desencadenarlas, por lo tanto, evitar estos alimentos puede ser una forma eficaz de prevenirlas.

Además de los alimentos hay otros factores que pueden desencadenar o agravar las cefaleas y migrañas como son las alergias, las luces brillantes, ruidos fuertes, la tensión nerviosa, estrés y la menstruación, sobre todo los días previos.

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

  • Procuraremos evitar los quesos curados, pues tienen una sustancia llamada tiramina de probado efecto vasoconstrictor, que podría desencadenar una crisis.
  • Procuraremos evitar o reducir bebidas estimulantes como el café, el té y el mate.
  • Varios aditivos de los alimentos, como los nitratos y nitritos de los embutidos, el glutamato monosódico de la comida china también
    incluído en sopas de sobre, el aspartato (edulcorante químico) y los aditivos que se añaden al marisco pueden desencadenar una crisis.
  • Evitaremos el alcohol, especialmente la cerveza, el vino y los licores.
  • El chocolate contiene teobromina, cafeína y feniletilamina, que pueden causar vasoconstricción y migraña. Por tanto es un alimento a controlar.
  • El estímulo del frío sobre el paladar y faringe como el que se produce al ingerir
    helados puede desencadenar una crisis migrañosa.
  • Las personas que sufren intolerancia a la lactosa, al ingerir productos lácteos pueden sufrir cefaleas.


Esperamos que si sufres de migrañas estas recomendaciones te sean útiles. No olvides acudir al médico para un correcto diagnóstico y tratamiento, y acércate a la farmacia si tienes cualquier duda, estaremos encantados de atenderte.

viernes, 17 de mayo de 2019

HIPERTENSIÓN


Cuando nos tomamos la presión arterial, o lo que coloquialmente llamamos tensión, lo que hacemos es medir la fuerza que ejerce la sangre impulsada por el corazón sobre las arterias. Ésta va variando a lo largo del día, por lo que no es constante, aunque habitualmente en una persona sana se mantiene dentro de unos valores. Cuando hablamos de la presión arterial siempre hablamos de dos valores, la máxima y la mínima:
  • Presión sistólica o conocida como “la máxima”: medimos la fuerza de la sangre en las arterias cuando el corazón se contrae, impulsa la sangre de su interior con fuerza por las arterias, y por tanto la presión va a alcanzar un valor máximo.
  • Presión diastólica, más conocida como “la mínima”: medimos la fuerza de la sangre en las arterias mientras el corazón está relajándose para prepararse para una nueva contracción. En este momento no impulsa sangre por las arterias y por tanto la
    presión es menor que la sistólica. 

En condiciones normales una persona sana va a tener unos valores de presión arterial por debajo de 140/90 (máx./mín.). De forma general, cuando la medida de la presión arterial está por encima de estos valores de forma continuada se puede hablar de hipertensión arterial (HTA).

La hipertensión arterial mantenida en el tiempo y sin tratar puede provocar problemas a largo plazo como infarto de miocardio, derrame cerebral, fallo renal y aneurisma (dilatación de una arteria que puede llegar a romper provocando hemorragias graves e incluso la muerte). Como ves, es algo serio a tener en cuenta.

Cuando somos jóvenes nuestras arterias son muy flexibles y amortiguan y reparten la fuerza con la que la sangre sale del corazón, de forma que la presión arterial es amortiguada y es más fácil que esté en valores bajos. Sin embargo, a medida que envejecemos, nuestras arterias se van volviendo más rígidas y esto hace que nuestra presión arterial suba. Esta es la razón por la que las personas de más edad tienen habitualmente una presión arterial mayor que las personas más jóvenes, y muchas veces es necesario tomar medicación para devolverla a valores normales.


¿Qué podemos hacer? 

Existen hábitos de vida o condiciones personales que pueden llevarte a tener hipertensión arterial. 

Los más importantes son el tabaco, el consumo excesivo de sal, la obesidad, la ingesta de alcohol o una dieta rica en colesterol y grasas.

Necesitamos evitar o reducir estos factores para evitar o minimizar y retrasar la aparición de la hipertensión. 
Intenta llevar un estilo de vida saludable, comenzando por abandonar hábitos perjudiciales como el tabaco y reducir el consumo de café y sal. Procura perder peso en caso de tener sobrepeso.

También es importante consumir frutas y verduras. Reduce el consumo de azúcares, el alcohol, la sal y el colesterol, y los productos que pueden contenerlos como son los embutidos, quesos y conservas.

Además es muy beneficioso realizar ejercicio físico moderado, siempre según tu edad y condiciones físicas. Caminar una hora al día es un ejercicio muy beneficioso muy asequible para la mayoría de nosotros, y nos ayudará a mantener sanas y jóvenes nuestras arterias y nuestro corazón. 
También debemos evitar situaciones que nos generen estrés, ya que pueden darnos subidas de tensión repentinas. 
Si en tu familia hay casos de hipertensión puede que tengas más predisposición a tenerla tú. En este caso desgraciadamente no podrás hacer más que tener el resto de factores bajo control más estricto, y vigilar tu tensión periódicamente para tratarte la hipertensión en cuanto aparezca. 


Para la medida de la tensión, puedes optar por tomártela en casa, o bien acudir a la farmacia o centro de salud más cercano donde un profesional de la salud realizará la medida.

Si optas por realizar la medida en casa, te recomendamos los actuales medidores automáticos, te van a permitir hacer una medida correcta sin necesidad de ser un profesional. Es importante que sepas que son más precisos los tensiómetros de brazo que los de muñeca o dedo.


Procura realizar las medidas en la misma franja horaria y anótalas para un mejor control, y muéstraselas al médico cuando acudas a su consulta, le puede ser de mucha ayuda.

Para tomar la tensión, ya sea en casa o en la farmacia, es importante que lo hagas tras unos minutos de reposo. Tómala sentado con las piernas sobre el suelo y nunca alzadas o cruzadas, y el brazo en el que haremos la medición apoyado en la mesa.

El manguito tiene que estar en contacto con la piel y debes estar en silencio.

El mejor momento de toma de tensión es a media mañana o a media tarde.

Antes de la toma evita sustancias excitantes y vacía la vejiga.


La hipertensión no puede curarse, pero puede controlarse. 

Mucha gente hipertensa y que toma tratamiento piensa que cuando sus valores vuelven a la normalidad pueden dejar de tomarlos. Esto no es cierto ya que la medicación es la que mantiene esos niveles normales, con lo que nunca dejes la medicación sin consultar con tu médico.

Si sospechas que tienes hipertensión, o la tienes diagnosticada pero piensas que no la tienes controlada, o simplemente te gustaría conocer los valores de tu presión arterial, ven a la farmacia a controlar tus valores.

Y si tienes alguna duda ven, estaremos encantados de ayudarte.



jueves, 21 de febrero de 2019

LOS DIENTES DE TU BEBE


Un tema que os preocupa habitualmente a los padres es la salida de los primeros dientes de vuestro bebé. Es algo molesto que vuelve a los niños irritables, y les da ganas de morder con la intención de aliviar esa molestia.
Aunque no sean los dientes definitivos, los primeros dientes requieren cuidados y atención. El bebé los necesita para masticar, pero también tienen la función de hacer sitio a los dientes definitivos y son necesarios para aprender a pronunciar bien.

La fecha de salida del primer diente varía de unos niños a otros, pero por término medio el primero en salir lo hace sobre los 6 meses. Los primeros dientes hacen que la lengua se coloque más atrás dentro de la boca, y el bebé va perdiendo el reflejo de chupar para empezar a masticar y tragar.
Los bebés aprenden a masticar a medida que aparecen los dientes y los músculos faciales maduran. Entonces es cuando hay que ir incorporando alimentos sólidos según el bebé vaya creciendo, de forma que irá entrenando la acción de masticar.

Calendario de dentición 


Señales de que el diente va a salir

Uno o dos meses antes de brotar el primer diente, puede ser que vuestro hijo empiece a llevarse a la boca todo lo que cae en sus manos y a mordisquearlo con ansiedad.
Los dientes de leche pueden aparecer sin producir síntomas, sin embargo en muchos bebés pueden presentar signos de irritabilidad (que le puede producir insomnio), décimas de fiebre, falta de apetito e irritación en la encía, lo que le llevará a querer frotársela con los dedos o algún objeto. Esto provoca un babeo excesivo, pudiendo aparecer irritadas las zonas alrededor de la boca por efecto de la saliva. Para evitarlo existen cremas peribucales específicas que reparan esa zona de la piel y la protegen.




Algunos padres nos preguntáis si la salida de los dientes puede provocar en vuestro hijo las conocidas como "cacas ácidas", es decir, unas deposiciones más liquidas, amarillentas y que les producen una mayor irritación en el culete. Esto no está demostrado, la única alteración que puede aparecer es que sean más pastosas debido a la mayor salivación.

Consejos para aliviar la molestia de la dentición de tu bebé

  • Límpiale la baba y mantén su cara seca para prevenir la irritación de la zona peribucal. Si aparece una erupción o irritación trátala adecuadamente con una crema específica. Consúltanos y te indicaremos cuáles van bien.


  • Dale un objeto para masticar, como los mordedores. Los hay tanto de goma como mordedores fríos, que tienen líquido en su interior y si los metes en la nevera, además de algo para morder, les proporcionarán frío que les calma la inflamación. 

  • Alimenta a tu hijo con comidas blandas y frías como compota de frutas o yogur si ya ha iniciado la alimentación con sólidos.

  • Existen geles para la dentición. Coloca estos geles sobre las encías del bebé y le aliviaran en el caso de seguir teniendo dolor.



Lo que no debes hacer:

  • No coloques nada congelado en sus encías.
  • No frotes alcohol sobre las encías de tu bebé.

 Cuidado y limpieza de los dientes del bebé


Nunca es demasiado pronto para empezar a cuidar los dientes de tu hijo.

  • Humedece una gasa  y limpia los bordes de los dientes de tu bebé.  Recuerda que también debes limpiar las zonas sin dientes. 
  • Cuando los dientes son más de cuatro puede usarse un cepillito muy pequeño y suave. Recuerda que hay cepillos específicos para bebés. También puedes usar el cepillo de dientes dedal, que además de limpiar los dientes, proporciona un suave masaje en las encías, aliviando las molestias de la aparición de los primeros dientes.
  • Antes de los dos años no uses pastas dentales porque los niños las tragan. La higiene hazla sólo con agua. A partir de los dos existen pastas dentales específicas para ellos y que van variando su composición según van creciendo. Utiliza siempre una pasta de dientes adaptada a su edad.
El cuidado de los dientes de leche es importante para una correcta ubicación de los dientes permanentes, además estarás formando un hábito beneficioso y duradero en la vida de tu hijo.


Ante cualquier duda consúltanos, estaremos encantados de atenderte.